Como consecuencia del espectacular auge de la endodoncia vivido en las últimas décadas, nos estamos encontrando,  un gran número de casos con fracasos endodónticos y la necesidad de resolverlos.

Por degracia, en muchos casos se opta por la solución más rápida, de la extracción y futuro implante

Estos retratamientos o reendodoncias,  suelen ser trabajos engorrosos y  difíciles de ejecutar. Pero muy gratificantes para el endodoncista cuando consigue su objetivo de conservar el diente, en estos momentos tan extraccionistas que estamos viviendo.

Con la presentación de estos casos, quiero mostrar, que hoy en día disponemos de una gran ayuda, se trata de los instrumentos de NiTi  que utilizados de manera mecánica y en rotación continua nos facilitan el proceso de limpieza (desobturación) y conformación canalicular,   mejorando enormemente el resultado  y por tanto el pronóstico de estos casos siempre complejos.

Utilizo las HERO SHAPER de Micromega  por su resistencia a la fractura (gran cuerpo central) y su propiedad de no impactación de barrillo dentinario (Smear Layer) sobre los túbulos dentinarios debido a su sección  helicoidal, con ángulos de corte ligeramente positivos que también le otorgan una buena capacidad de corte.

El origen de estos fracasos endodónticos  puede atribuirse a deficiencias  en alguna de las fases de la endodoncia, que son limpieza, remodelado y obturación tridimensional del sistema de conductos. También podríamos añadir causas iatogénicas y reinfección por pérdida del sellado coronal. Independientemente de cual sea la causa inicial, la suma de todas ellas es la aparición de filtraciones.

El objetivo del retratamiento sería subsanar estas deficiencias del tratamiento anterior. Esto se consigue eliminando las causas de estas microfiltraciones, evitando así que el espacio del conducto radicular sea una fuente de irritación del aparato de inserción.

Las ventajas del retratamiento no quirúrgico frente al quirúrgico son claras, es un tratamiento más conservador, menos traumático y más efectivo y barato. A esto hay que añadir que en caso de filtraciones coronales y conductos omitidos es imprescindible realizarlo antes que la cirugía (que posiblemente evitemos).

“Siempre ante la duda sobre la corrección del tratamiento previo, es el paso de elección antes que la apicectomía”.

En este primer caso, observamos en la radiografía periapical  apertura del 46, excesivamente mesializada, se queda a  escasos milímetros de perforar,  también se aprecia lesión ostelítica periapical. Hacia distal descubrimos en la radiografía “por sorpresa” que el 47 también está endodonciado  y de forma incorrecta.

En base a estos datos,  le ofrecimos al paciente la posibilidad de realizar retratamiento endodóntico de las dos piezas 46 y 47. Poteriormente  se le explica en que consiste y que pretendemos con la reendodoncia. Dejándole claro que anque el pronóstico de estos casos es “reservado”,  es la única alternativa ante la extracción de ambas piezas.

En la siguiente imagen vemos el caso terminado con el retratamiento endodóntico de ambas piezas, dejándolo pendiente de realizar futuros controles que nos confirmen el probable éxito clínico y radiográfico


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *